Mujeres en ciencia y tecnología

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Por Carolina Fuentes, subgerente de Analytics del Santiago Development Center

mundo ingenierosDecir que “las mujeres pueden” es una frase que quedó en el pasado. Nosotras siempre hemos tenido las capacidades para lograr nuestras metas, pero lo que faltaba -y en algunos casos sigue faltando- son oportunidades y reconocimiento. Que quienes están en posiciones de liderazgo asuman un compromiso con el balance de género y visibilicen el aporte que nosotras hacemos en las diferentes áreas del conocimiento. Por nuestra parte está que sigamos avanzando en eliminar nuestras propias barreras mentales; las carreras no tienen género.

Trabajo en el Santiago Development Center (SDC) de Equifax desde que egrese de la Universidad de Talca y hoy me desempeño como Subgerente de Analytics. Ese es el nombre formal para mi cargo, nosotros internamente lo llamamos “Líder de Tribu”. Ahí desarrollamos herramientas tecnológicas que la compañía disponibiliza a sus clientes en 24 países del mundo. Nos enfocamos en crear plataformas de analítica para apoyar la toma de decisiones, donde se procesan grandes volúmenes de datos, creación de sistemas para la centralización de las fuentes de datos para facilitar la generación de modelos predictivos, sistemas de verificación de identidad, de detección de fraude, entre otros.

El papel que jugamos las mujeres en todo este proceso es fundamental, ya que aportamos con nuestra mirada, conocimientos técnicos, estilo y capacidad de comunicación, capacidad de liderazgo y unión de equipo. Se trata de aspectos muy relevantes, que comienzan a ser más valorados en la industria de desarrollo de tecnología. 

En este rubro el horizonte de crecimiento para nosotras es enorme, especialmente si se considera que apenas el 5% de quienes nos desempeñamos en TI somos mujeres. Tengo el orgullo de decir que la empresa en que trabajo se comprometió con el balance de género y que hoy en día ya alcanzamos el 18% del equipo del SDC. La meta es que en dos años lleguemos a ser mínimo el 30%. En el SDC todas las mujeres nos conocemos, generamos una tribu donde compartimos experiencias, nos apoyamos y llevamos a cabo iniciativas con fines comunes.

Si bien soy Ingeniero Civil en Computación, para trabajar en tecnología no hay solo un camino. Hay espacio para profesionales de distintas carreras. La clave está en tener deseos de aprender, flexibilidad y capacidad para interactuar con otros equipos. También, en estar actualizándose de manera permanente, leyendo sobre tecnología, aprendiendo de nuevas herramientas y, sobre todo, atreviéndose. Es fundamental tener las ganas de desarrollar una habilidad.

El apoyo entre nosotras y la visibilización de nuestro trabajo también resulta vital. Estoy convencida de que es muy útil sembrar la semilla desde la pequeña infancia, para así incentivar a las niñas a tomar riesgos y atreverse a seguir cualquier camino que deseen. “If you see her you can be her”. Para eso es clave dar a conocer experiencias de mujeres que trabajan en ciencia y tecnología; experiencias cercanas en las que las niñas puedan verse reflejadas. Decir que hay mujeres en la NASA es grandioso, así como también es importante contar nuestras propias historias que son cercanas, que sepan que también reprobamos exámenes, que no es necesario ser una genia, que también hemos cometido errores y que el esfuerzo y dedicación las puede llevar a donde ellas deseen.

Cuando buscamos desarrolladores, de 10 currículos que nos llegan solo uno pertenece al de una mujer. Pero eso no nos desanima, sino que nos impulsa a generar un cambio importante. Por ello nosotras desde el SDC participamos en numerosas iniciativas que buscan entregar apoyo a mujeres que se interesan por participar en este apasionante mundo. Hace ya algunos años muchas de nosotras participamos en instancias de desarrollo y empoderamiento de mujeres y niñas como Laboratoria, Girls in Tech, Ingeniosas, entre otras, mediante las cuales apoyamos en el proceso de aprendizaje del manejo de tecnologías, empoderamiento y adaptación al cambio. 

El camino para las mujeres en el desarrollo de ciencia y tecnología se va abriendo, pero aún queda. Informémonos sobre los estereotipos de género, los sesgos, las diferencias salariales, etc.; es la única forma de que todos rememos hacia el mismo lado. Lo bueno es que sabemos que siempre habrá una de nosotras apoyando a las que se vayan integrando.